09. Olivenza/Badajoz / Comarca de Lácara / Mérida

  1. Olivenza/Badajoz / Comarca de Lácara / Mérida, Conforman esta zona de Extremadura las poblaciones en torno a Olivenza y Badajoz, limítrofes algunas de ellas con la vecina Portugal y formando parte de la denomi­nada Raya en su parte más meridional, así como las localidades que pertenecen a la comarca del Lácara y algunas otras cercanas a Mérida, que son regadas por los ríos Aljucén, Lácara y sobre todo por el Guadiana, ya en su último tramo por tierras pacenses desde Mérida hasta Badajoz. Para acceder a estas poblaciones la vías de comunicación principales son la autovía A-5, que une la capital autonómica, Mérida, con Badajoz, de la que surge la Ex-107, que llega a recorrer toda ]a zona de ]os Llanos de Olivenza y llega hasta Villa-nueva del Fresno, en los límites con Portugal. Más al norte, ya entre los Llanos de Olivenza y Bada­joz, nuevamente es el río Guadiana el que se erige en pro­tagonista principal y frontera hidráulica natural junto a esta estratégica capital, puerta y nexo de unión entre Extre­madura y Portugal, caso especial de Olivenza, auténtico museo extremeño del arte manuelino portugués. De esta situación, algunas de estas localidades como Villanueva del Fresno, Táliga, Alconchel o Cheles, conservan también magníficas muestras de arte, donde la influencia portugue­sa es clara. Al este de Mérida y a muy poca distancia se encuentra el Parque Natural de Cornalvo, con una superficie de más de 11.600 Ha., enclavado entre las vegas del río Guadiana, las estribaciones de la Sierra de San Pedro, la sierra de Montánchez y atravesado por el trazado de la Vía de la Plata. Cuenta este Parque Natural con un acogedor y didáctico Centro de Interpretación dedicado al agua y a su hermoso bosque mediterráneo. Paralela a la autovía A-5 existe la carretera que cruza por la mayoría de las poblaciones ribereñas al río Guadia­na, que une también Badajoz con Mérida. Desde esta se puede acceder a las poblaciones que conforman la comar­ca del Lácara, a través de la Ex 100 y otras comarcales. Destacan entre las fiestas que se celebran en estas poblaciones la Semana Santa de Badajoz y sus célebres Carnavales, ambos festejos declarados Fiesta de Interés Turístico Regional de Extremadura, al igual que la Semana Santa de Mérida. Es famoso a nivel internacional el Festi­val Internacional de Teatro Clásico, que se celebra todos los veranos en el Teatro Romano de Mérida. La gastronomía, en una zona tan amplia como la que nos ocupa, brinda al visitante una interesante variedad y calidad culinaria, con excelentes guisos y platos que utili­zan la carne de cordero como ingrediente principal, para elaborar entre otros la célebre caldereta, ofreciendo exquisitos guisos de liebre, conejo o perdiz gracias a la caza tan abundante por estas tierras. La “técula mécula” de Oliven­za se ha convertido en un dulce emblemático para toda la comarca. El cerdo ibérico ocupa buena parte de estas comarcas, proporcionando magníficos jamones, embutidos y chaci­nas, que acompañan a los típicos gazpachos, salmorejo de boga, revuelto de espárragos trigueros o las apreciadas migas extremeñas. Son muchos los yacimientos prehistóricos que ates­tiguan el establecimiento del hombre, tanto en sierras y zonas altas como en los abrigos de Arroyo de San Serván, como en los abundantes enterramientos megalíticos, caso del dólmen de Lácara entre La Nava de Santiago y Aljucén. La llegada de Roma a la Península supondrá un cam­bio radical para todas estas poblaciones extremeñas, de manera muy especial en el caso de Mérida, convertida en capital de la provincia romana de la Lusitania, desde la que irradiara su dominio administrativo hasta las localidades que conforman estas comarcas, construyendo para ello importantes vías de comunicación, caso de la más importante de todo el oeste extremeño, la Vía de la Plata, que la unirá con el norte y el sur peninsular. De esta época datan las más impresionantes obras civiles, religiosas, militares o hidráulicas romanas, uno de los conjuntos Arqueológicos más importantes del mundo romano, lo que le ha merecido el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Con la invasión musulmana, Badajoz se convertirá en to de los núcleos principales del dominio árabe en estas tierras, situación que continuará incluso después de la caída del Califato de Córdoba, cuando la capital pacense, fun­da en el 875 por Ibn Marwan, se erigirá en reino de Tai­ndependiente hasta la llegada de los almorávides.